Introducción
La ganadería en Argentina, al igual de lo que ocurre en la mayoría de los países de la región, está experimentando cambios estructurales y geográficos como consecuencia de la transformación del sector agropecuario.
En este país, el crecimiento del cultivo de la soja en la última década hizo que la ganadería viese reducida su superficie en más de 15 millones de hectáreas, lo que obligó a un reordenamiento territorial de la misma.
La reducción de la superficie ganadera en Argentina deja de ser coyuntural para transformarse en definitiva ya que la superficie ganada por la agricultura rara vez es retornada a la actividad ganadera. Avances similares de la frontera agrícola ya se dieron en el pasado, modelando los escenarios en que deberían desenvolverse las actividades agropecuarias. Como consecuencia de esto, ha sido evidente el desplazamiento de la ganadería hacia sectores productivos denominados “marginales”, que cuentan con características tales como:
- Temperaturas extremas
- Alimentos limitados en calidad y cantidad
- Regímenes pluviométricos fluctuantes
- Suelos pobres en cuanto a fertilidad
- escaso uso de tecnologías.
Este desplazamiento ha hecho que razas británicas puras como Aberdeen Angus o Hereford y sus cruzas con razas índicas, no logren adaptarse de la mejor manera a estos nuevos escenarios productivos, abriendo una posibilidad al ganado criollo argentino.
Este ganado evolucionó casi únicamente por selección natural, proceso que comprendió más de cuatro siglos, originándose, como consecuencia, una población que se caracteriza por su adaptación y calidad biológica para las condiciones ambientales preponderantes en las zonas marginales a las que actualmente se está trasladando la Cría de Ganado Bovino como consecuencia de la expansión de la frontera agrícola.
El vacuno criollo «tipo argentino» es el resultado de siglos de vivir en libertad, adaptándose a las duras condiciones de las pampas argentinas, su patria formadora.
Sin embrago, alrededor de esta raza circulan numerosos mitos y creencias populares que han castigado a través de los años a la misma, sin estudios que las avalen. Por eso, y para conocer un poco más sobre el criollo argentino, además de realizar una revisión de la bibliografía existente, visitamos un establecimiento dedicado a la cría de ganado criollo, la Cabaña Mavivejo, con el objetivo de contrastar la información recabada con la realidad. La Cabaña Mavivejo se forma en el año 1978 cuando el Dr. Enrique Andreani compra trece vaquillonas y dos toros, al INTA de Leales (Tucumán).
Actualmente la misma se encuentra en un campo ubicado al norte de la Provincia de Córdoba, en el Departamento Sobremonte, Pedanía San Francisco del Chañar, región perteneciente a la zona semiárida de Córdoba. Presenta lluvias estivales y con un promedio anual de 650mm. El tipo de pasturas que se presentan en el campo, en su mayor parte son naturales y se han implantado pasturas perennes como Digitaria, Pasto Llorón y Panicum Coloratum y la pastura anual con las que se trabaja es Sorgo Forrajero.
El objetivo logrado en esta zona fue obtener un 3/8 cruza A. Angus puro por Criolla pura, presentando los terneros un peso promedio al destete de 170 kg. Estos terneros van a venta ya que en el Establecimiento Los Criollos se realiza sólo la actividad de cría. Para esto, se mantiene un rodeo de Criollos puros, que actualmente es de 52animales.
Autores
INTEGRANTES: BOCCHETTO, IRIS ANAHI REYNOSO, JUAN JOSÉ
TUTOR: ING. AGR. ESP. EN PROD. BOVINA BIANCHI, MARCELO
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Si le interesa saber más sobre el bovino criollo argentino, lo invitamos a visitar nuestra página web. Allí encontrará información detallada sobre su historia, características productivas y adaptativas, su valor genético y el trabajo que se realiza actualmente para su conservación y aprovechamiento.
